
"Papi, ¿por qué tú tienes unas rayitas en la frente y yo no?". Fue la niña la primera que me advirtió del final de otra etapa de las que marca el calendario, salpicada como todas de metas volantes, escaladas, premios de la montaña, descensos vertiginosos y caídas. Lo importante, ya se sabe, es levantarse y seguir pedaleando.
Miro atrás sin nostalgia y veo una niñez feliz, que revivo gracias a esa magdalena colectiva que es la música infantil de la única televisión del momento. Veo una juventud que añoro y una madurez de la que sentirse orgulloso. Optimista que es uno.
La vida son etapas, cada vez más largas. Y cada vez más lentas, si no fuera por unos niños que no paran de crecer. Son ellos quienes las aceleran. "Papi, salte del cuarto de baño que si no no me sale la caca". Ya te digo.
* Foto: el autor y su hermana Ana en la puerta de su casa, en el barrio de Marxalenes de Valencia, en 1971.
Felicidades Javier. Y a ver si recuperas un poco de aquella ilusión. Un abrazo.
ResponderEliminarhola javier soy isabel olivas ya veo que te va bien no se si te llegará el mensaje pues soy novata en esto he estado mirando como colaborar contigo y no me aclaro si puedes me lo dices que sepas que sigo adelante y que se empiezan a ver los frutos pero no quiero tirar aún campans al vuelo un beso y gracias por todo
ResponderEliminarah javier mi imeil es: isabel_aida@hotmail.com
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