jueves, 30 de septiembre de 2010

Por qué secundé la huelga

La huelga general ha sido un fracaso, como se preveía. Algunas personas me han preguntado por qué la secunde (en mi caso el día 28 al trabajar en un periódico) a pesar de que la consideraba tardía y muy mal organizada. He aquí mis razones y mis reflexiones al respecto:

1. Al contrario que los sindicatos, yo sí secundé la huelga para derrocar al Gobierno. Desde el día del mes de mayo que ZP se cayó del caballo y decidió renunciar a sus principios y a sus promesas vengo diciendo que si tuviera un mínimo de vergüenza habría dimitido. Esa fue una de las razones.

2. Me preocupa la desmovilización y el individualismo creciente de los españoles. Los gobernantes nos suben los impuestos, las tasas municipales, nos quitan derechos, nos roban..., y a lo más que llegamos es a protestar en la tertulia del bar. Cuando alguien propone hacer algo siempre obtiene la misma respuesta: "No servirá para nada". Como ha dicho nosequién, la única huelga que no sirve para nada es la que no se hace. Ésta, me temo que no va a servir para mucho, pero siento que ya he hecho algo más para cambiar las cosas que quienes mañana seguirán quejándose del Gobierno en la barra del bar.

3. Es indudable que los sindicatos han quemado un cartucho y se han quemado ellos mismos. Lo segundo me importa más bien poco. El problema va a venir cuando los diputados españoles (QUE TIENEN BLINDADAS SUS PENSIONES MÁXIMAS gracias a un vil reglamento, nunca me cansaré de denunciarlo) nos rebajen las pensiones y/o nos alarguen la vida laboral. Será un motivo más que suficiente para salir a la calle, pero el descrédito de Méndez y Toxo y el hartazgo de los ciudadanos hará que la gente se vuelva a quedar en casa. En Francia han hecho por este motivo dos huelgas generales en septiembre, el 7 y el 23. Los políticos españoles quieren que votemos una vez cada cuatro años y a callar, y lo van consiguiendo.

4. El fondo del asunto. La reforma laboral es incomprensible, puesto que para crear empleo se limita a facilitar y abaratar el despido y crear otra modalidad de contrato fijo (¿cuántos hay ya?) que en los cuatro meses de vigencia no ha tenido ningún éxito. Lo que quieren los empresarios, que son los que crean empleo, es que se abaraten los costes laborales, como vienen clamando en el desierto desde hace tres años. Si les hubiesen hecho caso, no tendríamos tantos parados y las empresas serían más competitivas.

miércoles, 29 de septiembre de 2010

lunes, 13 de septiembre de 2010

Mis lecturas agosteñas (2010)

El año pasado olvidé contar aquí cuáles habían sido mis lecturas veraniegas -la lectura compulsiva es uno de mis placeres estivales, junto a los tomates y los melocotones-, con lo que disfruté de Guerra y Paz (editorial Taller de Mario Muchnik, con traducción de Lydia Kúper). Cuando oía comparar a Tolstoi con Dostoievski consideraba, sin haber leído al primero, que pocas novelas podían superar a Crimen y Castigo. Pues bien, ha pasado un año y aún no sabría escoger la mejor entre Crimen y Castigo y Guerra y Paz. Ya sé que no descubro nada más al referirme a lo gran escritor que fue Tolstoi, pero necesitaba ponerlo. Tanto me gustó su obra cumbre, que este agosto decidí leer Ana Karenina. Cómo no encontré una edición con letra de tamaño suficiente, acabé comprándome dos novelas cortas de Tolstoi para compensar. El verano que viene volveré con la Karenina, ya que obras tan extensas no son para el invierno. Sin más preámbulo, he aquí la lista de mis lecturas agosteñas, con un breve comentario:

El espíritu áspero. Gonzalo Hidalgo Bayal (Tusquets). Lo empecé en primavera y lo tuve que dejar para leer uno en inglés (tarea de clase, The talented Mr. Ripley, de Patricia Highsmith). Lo acabé en verano. Es una muy buena novela (el de Hidalgo Bayal) que agradará a los amantes de la lengua castellana, puesto que está llena de juegos del lenguaje y está muy bien escrita. Enlazo aquí la página oficial.

La muerte de Iván Ilich. Lev Tolstoi (Alianza Editorial). Novela corta, ácido retrato de la hipocresía de la sociedad rusa de finales del siglo XIX. Con la maestría que le caracteriza, Tolstoi relata la rápida enfermedad y agonía del juez Ilich (al parecer, un personaje real), quien sólo encuentra alrededor indiferencia, vanidad y egoísmo, actitudes a las que él no había sido ajeno antes de caer enfermo. Describe también una burocracia y corrupción que recuerda a la que vivimos hoy en día en España. Página oficial (incluye la siguiente obra).

Hadyi Murad. Lev Tolstoi (Alianza Editorial). Otra gran novela del escritor ruso, basada en hechos reales, en la que cuenta las peripecias del general checheno Hadyi Murad en la guerra contra los rusos en 1852 (aunque la obra la escribió Tolstoi al final de su vida y se publicó después de su muerte). Con ella se entiende el odio que se profesan rusos y chechenos, que pervive más de 150 años después.

Viaje con Clara por Alemania. Fernando Aramburu (Tusquets). La última novela de quien ya escribí aquí que es uno de mis autores contemporáneos favoritos. He disfrutado con el humor de Aramburu, aunque es un poco repetitivo porque sus casi 500 páginas son el relato de la relación entre el autor y su esposa. Página oficial.

Los imperfeccionistas. Tom Rachman (Ediciones Plata). Me lo dejó un amigo porque trataba del mundo del periodismo. Es una novela muy amena sobre los empleados de un periódico en inglés que se edita en Roma, con diferentes capítulos dedicados cada uno a la vida y trabajo de un personaje intercalados con la historia del periódico. Se nota que lo ha escrito un periodista (es la primera novela de Rachman, nacido en Londres y criado en Canadá) porque refleja fielmente las rutinas y las miserias de esta profesión. Página oficial.

Ahora estoy con La ciudad sentida, de Manuel Longares (Alfaguara), que no está mal, pero supongo que disfrutaría mucho más si conociera mejor esa ciudad sentida por el autor, que no es otra que Madrid.

jueves, 24 de junio de 2010

De dónde viene el Síndic de la Censura

Comentaba en la anterior entrada el despropósito de respuesta del Síndic de Greuges (defensor del pueblo valenciano), José Cholbi, a la queja de la Unió de Periodistes Valencians por la censura que sufrió la exposición de fotoperiodismo Fragments d'un any a manos de la Diputación de Valencia que preside Alfonso Rus. He aquí el pasado predemocrático del personaje (de Cholbi), extraído del Diccionario biográfico de políticos valencianos (las negritas son mías):

"Se inició en la política en las filas de Falange, siendo oficial instructor y jefe de centuria del Frente de Juventudes. Fue profesor de Educación Física y Formación Cívico-Social en los últimos años del franquismo en el Instituto de Dénia y en algunos colegios privados de Alicante, así como preceptor (1964) y jefe de estudios del Colegio Menor José Antonio de Alicante. Concejal del Ayuntamiento de Dénia y consejero provincial del Movimiento. Fue también Inspector Provincial del Movimiento y desde abril de 1970 hasta agosto de 1972 fue subjefe provincial del Movimiento. Poseía entonces numerosas condecoraciones falangistas. Marchó posteriormente a Madrid, donde ingresó como funcionario —técnico de Radiodifusión— en Televisión Española. A través de Martínez Esteruelas —a quien conoció cuando éste veraneaba en Xàbia— comenzó a colaborar con el Ministerio de Educación y Ciencia, donde en enero de 1974 fue nombrado subdirector general de Formación Profesional e Inspector extraordinario".

Luego se hizo demócrata de toda la vida, como tantos, pero el que tuvo retuvo, que dicen en el fútbol, y algunos tics no parece que se le hayan ido.

martes, 22 de junio de 2010

Justificación bochornosa de la censura

Ya sospechaba yo que un tipo con tan poca vergüenza como para intentar cobrar fraudulentamente 114.000 euros de todos los valencianos por estar dos días sin trabajo, entre cargo público y cargo público, no iba a ser un digno defensor de los ciudadanos. Y poco ha tardado en demostrarlo el nuevo Síndic de Greuges, José Cholbi, que ha despachado de una manera bochornosa e impropia de su cargo la queja de la Unió de Periodistes Valencians por la censura a la exposición Fragments d'un any por parte de la Diputación de Valencia. Según se desprende de la resolución de Cholbi, un político puede entrar en un museo público que esté bajo su administración y ordenar descolgar una exposición si no le gusta su contenido. Si lo hacía Franco, ¿no lo va a hacer Alfonso Rus?

Incumpliendo la tarea por la cual le pagamos un sueldazo mayor que el de Zapatero, el supuesto defensor de los ciudadanos valencianos se limitó a pedir un informe a la Diputación de Valencia, que le confirmó que había censurado la exposición y le envió la transcripción de un pleno donde se debatió el asunto. Con tan escaso material, José Cholbi tuvo de sobra para echarle un capote a Rus de la misma manera que De la Rúa se lo echó a Camps, poniendo su dignidad a modo de felpudo. Dio el visto bueno a la censura sin ningún fundamento jurídico y con un argumento que pasará a los anales del derecho a la libertad de expresión por su necedad, como es que la exposición en cuestión no guardaba la debida proporción, ya que de las ocho fotos retiradas, seis eran del PP y dos del PSOE (lo cual, además, es falso, porque había tres del president de la Generalitat, una de las Corts, dos del PP y dos del PSOE, pero entrar en eso sería admitir que aplicar a una exposición de fotografía el minutaje de un telediario durante una campaña electoral es algo cabal).
La credibilidad y la autoridad de Cholbi están por los suelos después de esta lamentable actuación. Le queda el sueldo que le consiguieron sus ex compañeros del PP, no sin esfuerzo, ya que su nombramiento estuvo casi dos años bloqueado en las Corts. Te lo has ganado, Pepe.

lunes, 31 de mayo de 2010

Otro ejemplo (no español) de responsabilidad política

Vuelvo a quitarme el sombrero ante la tradición anglosajona de la responsabilidad política. El secretario-jefe del Tesoro británico, David Laws, cobraba como diputado un extra por el alquiler de su vivienda de Londres, ya que es de fuera, y siguió cobrándolo cuando una ley de 2006 prohibió hacerlo si el beneficiario de ese alquiler era la pareja, de hecho o de derecho, del diputado. Laws dice que lo hizo para no desvelar que la persona con la que vive y a la que paga un alquiler no era su compañero de piso sino su novio, ya que ocultaba su homosexualidad a todo el mundo, incluidos familiares y amigos.

Laws ha dimitido y va a devolver el dinero, y desde el país donde en casos mucho más vergonzosos no dimite ni dios y no devuelve el dinero ni cristo dan ganas de aplaudirle.

lunes, 19 de abril de 2010

Cohecho periodístico

Algunos afamados periodistas que alzan la voz y señalan a Baltasar Garzón por archivar una querella contra Emilio Botín después de haber pedido y recibido financiación del Banco Santander para unos cursos por los que cobró (por lo cual está acusado de presunto cohecho y prevaricación) llevan años dedicándose a lo mismo que ahora critican, a cobrar por hablar bien de alguien, o a hablar bien de quien les paga, tanto monta. No cometen delito porque no son jueces, pero prostituyen su pretendida imparcialidad.

Son tertulianos y columnistas de primera línea en Madrid que desde hace años se pasean por los platós de Canal 9 (supongo que también por otras teles autonómicas), con todos los gastos pagados, para participar en tertulias de madrugada que casi nadie ve y que les pagan (pagamos) a un pastón el minuto. A los más lameculos hasta les ponen programas. La fórmula es efectiva y mucho más barata que comprar voluntades con publicidad institucional. Se compra al periodista, no al medio. Así consiguió Zaplana tener tan buena prensa en Madrid, y por el mismo camino iba Camps hasta que se le cruzaron los trajes. Seguro que algunos tertulianos son honestos y algunas loas al presidente valenciano son sinceras, pero cuando las leas o escuches, antes de tragártelas, entérate de si el autor colabora en Canal 9.
A mí también me parece censurable -no sé si condenable, ya lo dirá el Tribunal Supremo- que Garzón no se abstuviera en la causa contra Botín, pero yo puedo criticarlo sin ser un hipócrita.

miércoles, 14 de abril de 2010

Por qué creo que Garzón debe dejarlo a pesar de ser inocente

Me disponía a exponer mi opinión sobre el proceso al juez Garzón por su causa contra el Franquismo, del que por razones que no vienen al caso no he podido ocuparme últimamente, cuando me he encontrado con que ya la escribí el 15 de septiembre de 2009. Siete meses después, la mantengo de cabo a rabo, por lo que la entrecomillo aquí con sus negritas y sus enlaces, y añado algunas consideraciones:

"No tuve tiempo de comentar la semana pasada la causa que se sigue contra Baltasar Garzón por presunta prevaricación al abrir un proceso contra el Franquismo a sabiendas de que no era competente, como acabó reconociendo él mismo. En numerosas entradas en este blog (enlazo aquí tres ejemplos: 1, 2 y 3) fui crítico con Garzón por su extravagancia y su desorbitado afán de protagonismo en este caso, en el que se enfrentó a cara de perro al fiscal Javier Zaragoza, que estuvo mucho más ajustado a Derecho.

Ahora bien, una cosa es criticar la megalomanía del juez-Sol, incluso sancionarle desde el CGPJ por gastar tiempo y recursos en asuntos que no le competen, y otra procesarle por prevaricación, como ha conseguido la asociación ultraderechista Manos Limpias. La prevaricación de un juez, apenas castigada en el Código Penal y menos aún por sus compañeros, como se vio en el caso del juez Urquía, se produce a mi entender cuando el juez dicta una resolución manifiestamente injusta a sabiendas de que perjudica a una de las partes o beneficia a quien no lo merece. Es decir, cuando comete una injusticia por el motivo que sea, normalmente económico o de amistad. En este caso, no hay injusticia porque no hay parte perjudicada ni ha beneficiado a nadie que no lo merezca. Bueno, sí, se perjudicó a sí mismo, pero sin que fuera ésa su intención"
.

Consideraciones:

1. Uno de los magistrados firmantes de la sentencia del juez Urquía fue Luciano Varela, el instructor de este proceso contra Garzón. A mí me parece mucho más grave lo de Urquía que lo de Garzón. A Varela parece que no.

2. Con los criterios utilizados para sentar en el banquillo a Garzón, los afectados por el cierre del diario Egunkaria podrían acusar de prevaricación al juez Del Olmo, que tampoco tenía potestad para cerrar el periódico, como dice la sentencia.

3. A mí el que me parece grave de los procesos contra Garzón, a la espera de ver si se confirman los indicios, es el del archivo de la causa contra Emilio Botín después de que el Santander financiase unos cursos que impartía en Estados Unidos. Se parece más a lo del juez Urquía, salvando las distancias, sobre todo entre Roca y Botín.

4. Sería bueno que Garzón dejara de ser juez de la Audiencia Nacional. Este órgano judicial tiene que ser noticia por los casos que instruye y juzga, no por sus jueces. Que se dedique a recibir homenajes y a dar conferencias, que ya ha cumplido como juez.

viernes, 19 de marzo de 2010

Mascletà de cerca

Es recurrente el debate sobre la seguridad en las mascletaes de la plaza del Ayuntamiento de Valencia. De pequeño, iba con mi padre a la fina valla metálica de la plaza, donde se ataban las cuerdas que sujetaban los masclets, que explotaban a muy pocos metros del público. Hoy el perímetro se sitúa a 30 metros y la valla de rígido metal se alza al menos 20 metros. Curiosamente, en las mascletaes de barrio los falleros y el público siguen situándose a pocos metros de la mascletà. Ésta de la falla Espartero-Ramón y Cajal, que un año vi encender al juez Baltasar Garzón, se dispara sin cortar el tráfico, como puede verse en la foto. Si uno quiere ver un espectáculo único, la mascletà de la plaza del Ayuntamiento es inigualable y prácticamente sin riesgo. Si ya ha visto muchas y quiere sufrirlas, que vaya a las de barrio y se acerque al toro. Un poco de riesgo añade sal a la fiesta, como bien saben los pamploneses.

lunes, 15 de marzo de 2010

La patria de Fernando Aramburu (y la mía)

"Hace tiempo que me tomé la libertad de abolir las fronteras nacionales entre seres humanos. Esas fronteras persisten, pero fuera de mí. Carezco de aptitudes para exaltarme cuando llega a mis oídos el 'chunda chunda' de los himnos, con todo eso de la sangre, la unidad y la victoria. No acostumbro a besar suelos y antes que una bandera prefiero enarbolar las fotos de los amigos. Siento, eso sí, un apego sereno, una identificación agradecida, y a ratos nostálgica, por las formas culturales en que me crié..." (Fernando Aramburu, hace dos domingos, en el suplemento Babelia de El País).

He leído todos los libros y cuentos de Fernando Aramburu desde que lo descubrí en la deliciosa y muy recomendable obra Los ojos vacíos, su segunda novela, que me señaló en El Cultural mi crítico de cabecera, Ricardo Senabre. No sé si tendrá algo que ver mi deleite con las obras de Aramburu con el hecho de que su pensamiento político, crítico y descreído, en las pocas ocasiones en las que le he visto pronunciarse, coincida bastante con el mío. Por ejemplo, la declaración de arriba al ser preguntado sobre su patria (es donostiarra y ha vivido en Alemania la mitad de su vida). Sólo añadir que si la patria del pirata de Espronceda era el mar, la mía es la tierra firme.
Aramburu acaba de publicar Viaje con Clara por Alemania (Tusquets), que pienso leer en cuanto me acabe El espíritu áspero, de Gonzalo Hidalgo Bayal (también en Tusquets, juro que no tengo nada con ellos), con el que estoy disfrutando mucho, gracias, de nuevo, al consejo de Senabre.

viernes, 12 de marzo de 2010

Acto contra la censura

La exposición de fotoperiodismo Fragments d’un any 2009 (Fragmentos de un año) ha sido reinaugurada este jueves en la Galería Tomás March, de Valencia (ver mapa), seis días después de haber sido censurada en el Museu Valencià de la Ilustració i la Modernitat (MuVIM) por el diputado de Hacienda y vicepresidente de la Diputación de Valencia, Máximo Caturla, porque no le gustaban algunas imágenes de lo que fue noticia el año pasado.

El acto de reinauguración en una sala repleta de gente hasta la calle ha sido muy emotivo. El protagonista ha sido Román de la Calle, que dimitió el lunes como director del MuVIM en protesta por la censura política y que ha dicho que la libertad de expresión “es como el aire, que sólo se habla de ella cuando está contaminada”. Por su parte, el presidente de la Unió de Periodistes Valencians, organizadora de la muestra, Joaquim Clemente, ha leído un Manifiesto por la libertad de expresión.

En cuanto a las reacciones, sin novedad. La dictatorial actitud del diputado ha sido condenada por todo el mundo civilizado valenciano y español, incluidos algunos dirigentes del PP, y ha sido respaldada por su jefe directo, Alfonso Rus, presidente de la Diputación, por Carlos Fabra y por el Gobierno valenciano. En el PP nacional hay preocupación, no por la libertad de expresión, que se la trae al pairo, sino por si la polémica afecta a la visita de Rajoy a Valencia el domingo.
Foto: los fotógrafos y cámaras (Canal 9 no estaba ni se le esperaba) toman imágenes de Román de la Calle durante su discurso.

miércoles, 10 de marzo de 2010

Repaso a 'Fragments d'un any' 2008

La exposición Fragments d'un any. Fotoperiodistes valencians 2009, censurada por el PP porque a un diputado no le gustaron algunas fotos, ya tiene nueva sede y fecha de inauguración. Será mañana jueves, día 11, a mediodía, en la Galería Tomás March, en la calle Aparisi y Guijarro, 7, de Valencia (ver mapa). Aunque ya hayas visto las fotos por internet, por televisión y en los periódicos, no dejes de visitarla, porque lo que cuenta es el conjunto y los fragments juntos dan mucho juego. Como aperitivo, te enlazo aquí la fotogalería de la exposición Fragments d'un any de 2008, a la que pertenece la foto de arriba, obra de Juan Carlos Cárdenas, de la Agencia Efe. Menos mal que entonces Máximo Caturla no sabía ni dónde estaba el MuVIM y la exposición pudieron disfrutarla los valencianos sin contratiempos, aunque no tuviera la misma difusión que la de este año.

Sobre la polémica, se ha pronunciado por primera vez el Gobierno valenciano, no Camps, por supuesto, pero si su portavoz, Paula Sánchez de León, para quien este asunto "ya está zanjado", puesto que "ya se han dado las respuestas que había que dar por parte de las instituciones oportunas". La portavoz del Consell tenido la desfachatez de decir que la Generalitat "no tiene nada que decir respecto a las actuaciones de otras instituciones" -como si no criticara todos los días las actuaciones de Zapatero- y que respeta las medidas adoptadas por la Diputación en relación con este asunto.

Termino con una frase que le viene como anillo al dedo al diputado censor. "El censor es el más idiota de todos los personajes que frecuentan la vida pública, es una suerte de capataz que se excede en sus obligaciones". (Elvira Lindo, hoy en El País).

lunes, 8 de marzo de 2010

El censor que quería hacer méritos ante Camps

El hombre de la foto se llama Máximo Caturla Rubio y, aunque le gustaría ser conseller de Economía en el Gobierno de Francisco Camps, sólo es vicepresidente cuarto de la Diputación de Valencia, responsable del área de Economía y Hacienda. Caturla es el inductor de la censura impuesta a diez fotografías de la muesta Fragments d'un any, según se desprende de la carta de dimisión presentada por el director del MuVIM, Román de la Calle, después de que la Unió de Periodistes Valencians retirase la exposición en señal de protesta por un atentado contra la libertad de expresión que sólo Rita Barberá entre los dirigentes del PP se ha a atrevido a criticar, auque sea levemente.

Máximo Caturla acudió el pasado viernes a la inauguración de la exposición, junto al diputado de Cultura, Salvador Enguix, con la actitud del censor que no tiene ni puta idea de lo que es el arte porque su misión no es disfrutar de la muestra o criticarla, sino ejecutar un trabajo que consiste en eliminar lo que pueda molestar al jefe, como los censores del Régimen que tachaban párrafos enteros de los libros que ni entendían, los que confundían en el cine un beso con la pornografía y los que en la pintura tapaban con una hoja de parra el sexo de Eva.

El problema del hasta ahora poderoso Caturla es que fue más allá de lo que al presidente Camps le habría gustado. Ha conseguido que todo el mundo vea y disfrute las magníficas fotos (a la izquierda, la de Vicente Bosch que fue portada de El Mundo) que él quería ocultar, pensando que avergonzarían al presidente, que se había ido a Brasil a olvidar el vapuleo recibido por su declaración de bienes mileurista. Y Camps, a su vuelta, se encontró convertido en censor y con las cinco fotos gürtelianas en todos los periódicos. "Máximo, ¿qué has hecho?, Máximo, la has cagado". "Jefe, pensé que le gustaría, y de paso, me he cargado al De la Calle". Caturla, pobre, aún cree que ha hecho bien y que está más cerca de sustituir a Gerardo Camps en la vicepresidencia económica del Consell, pero ha demostrado que a lo único que puede aspirar con esa manera de actuar es a dirigir Canal 9.

Román de la Calle, por cierto, ha llegado a la conclusión de que iban a cargárselo y que la exposición era sólo la excusa. Así lo expresa en su carta: "¿Dónde puede terminar la censura y comenzar la represalia? Mi suerte ya estaba echada –lo sabía, con meridiana claridad- desde que escuché, -a tu lado, Diputado Enguix, aguantando a pie firme y observándote enmudecer- las intervenciones, en cadena, del Diputado Máximo Caturla. Era la primera vez que venía a las inauguraciones del museo. ¿Azar o cálculo?"

sábado, 6 de marzo de 2010

La foto que el PP no censuró de la exposición

Te supongo al tanto, querido lector, del enésimo atentado contra la libertad de expresión perpetrado por el PP de la Comunitat Valenciana, esta vez con la censura a la tradicional exposición Fragments d'un any, organizada por la Unió de Periodistes Valencians, que resume en 91 fotografías de 38 profesionales publicadas en medios de comunicación lo que fue el año 2009. Pretender que el caso Gürtel no fue parte de la actualidad valenciana el año pasado es del género estúpido, pero así lo entendieron los diputados provinciales Salvador Enguix y Máximo Caturla, quienes con permiso del presidente de la Diputación de Valencia, Alfonso Rus, ordenaron retirar la fotografías donde aparecían políticos. Diez en total, de las que cinco tenían algo que ver con el caso Gürtel.

Las diez fotos censuradas fueron las ocho de la sección Política de la exposición, una de Sociedad y otra de Cultura. Las puedes ver todas aquí. Sin embargo, no sé si por descuido o por orgullo, los censores se dejaron una foto de Deportes protagonizada por Camps y Rita Barberá, junto al piloto Fernando Alonso. Fue la polémica foto del Ferrari, obra de Carles Francesc, publicada en El País el 15 de noviembre y sobre la que ya escribí en su día.

Como todo el mundo excepto los obtusos censores podía imaginar, la exposición de Fragments d'un any más corta de la historia -menos de 12 horas abierta al público en el Museo Valenciano de la Ilustración y la Modernidad (MuVIM)- ha sido la más vista con diferencia gracias a internet y a la torpeza de quienes nos gobiernan. Además, será repuesta en otra sala de Valencia y luego viajará probablemente a otras ciudades donde se han ofrecido a mostrarla. El líder del PSPV-PSOE, Jorge Alarte, ha pedido la dimisión de Alfonso Rus. Lo que no entiendo es cómo no la ha pedido Camps.

Por si no la has visto, aquí te dejo en versión digital el periódico que la Unió de Periodistes editó con las 91 fotografías.

martes, 23 de febrero de 2010

Hay que ir a la manifestación contra el 'pensionazo'

Esta tarde están convocadas en varias ciudades manifestaciones contra la rebaja de las pensiones propuesta por el Gobierno. Ésta es una de las ocasiones en que es necesario que todo el mundo vaya a las manifestaciones y demuestre a los partidos políticos que si bajan las pensiones van a tener en contra a mucha gente.

Estoy hasta las narices de ver a diputados, ministros, gobernadores del Banco de España y demás sujetos que tienen asegurada su pensión con cargo a los impuestos que pagamos todos intentando convencernos de que hay que sacrificarse por España y renunciar a parte de nuestros derechos. Que empiecen por igualar su sistema de pensiones al régimen general y entonces podremos empezar a hablar de reformas.