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domingo, 4 de septiembre de 2011

Mis lecturas agosteñas (2011)

Un fin de julio con más trabajo del previsto me hizo llegar a agosto sin haberme provisto de suficientes libros y, lo que es peor, sin haber preparado una lista de lecturas. Esto ha hecho que me haya fiado de consejos de familiares, amigos y críticos literarios, con peores resultados que el año pasado. He aquí la lista:

Los anticuarios. Pablo de Santis (Destino). Lo compré porque lo recomendaba Ricardo Senabre (El Cultural), que suele coincidir con mis gustos, pero esta novela no me agradó. No sé si por la temática (vampiros) o porque la empecé cuando aún no estaba de vacaciones, pero el caso es que no me atrapó y no puedo recomendarla.

La guerra del fin del mundo. Mario Vargas Llosa (Plaza & Janés). Es el único libro que tenía preprarado, para estar seguro de leer algo de calidad. Estupenda novela histórica sobre un suceso que tuvo lugar en Brasil a finales del siglo XIX, relatada con mucho realismo y que me ha recordado a Guerra y Paz. Es larga, pero no le sobra ni una página. A la altura de La fiesta del Chivo, la mejor de las que he leído del escritor hispano-peruano.

Fundación. Isaac Asimov (Bruguera). Un familiar me dejó la primera trilogía de Asimov, pero no voy a pasar del primer libro. Es entretenido y se lee bastante rápido, pero no me entusiasma la ciencia ficción.

Purga. Sofi Oksanen (Salamandra). Me la compré porque fue uno de los éxitos literarios de esta primavera, como lo había sido en Finlandia (país natal de la autora) y Francia. El argumento está muy bien y la ambientación en Estonia desde 1936 a 1992 muy lograda, pero el desarrollo está demasiado compartimentado para mi gusto, con capítulos cada vez más cortos y continuos saltos temporales con el fin de mantener la emoción. Entretenida y recomendable, en cualquier caso.

Riña de gatos, Madrid 1936. Eduardo Mendoza (Planeta). La recomendación de varios amigos y familiares y la calidad literaria del autor de La ciudad de los prodigios contrarrestaron mi aversión a los premios Planeta. Estoy acabándola, pero sin saber el desenlace ya puedo recomendarla.

lunes, 13 de septiembre de 2010

Mis lecturas agosteñas (2010)

El año pasado olvidé contar aquí cuáles habían sido mis lecturas veraniegas -la lectura compulsiva es uno de mis placeres estivales, junto a los tomates y los melocotones-, con lo que disfruté de Guerra y Paz (editorial Taller de Mario Muchnik, con traducción de Lydia Kúper). Cuando oía comparar a Tolstoi con Dostoievski consideraba, sin haber leído al primero, que pocas novelas podían superar a Crimen y Castigo. Pues bien, ha pasado un año y aún no sabría escoger la mejor entre Crimen y Castigo y Guerra y Paz. Ya sé que no descubro nada más al referirme a lo gran escritor que fue Tolstoi, pero necesitaba ponerlo. Tanto me gustó su obra cumbre, que este agosto decidí leer Ana Karenina. Cómo no encontré una edición con letra de tamaño suficiente, acabé comprándome dos novelas cortas de Tolstoi para compensar. El verano que viene volveré con la Karenina, ya que obras tan extensas no son para el invierno. Sin más preámbulo, he aquí la lista de mis lecturas agosteñas, con un breve comentario:

El espíritu áspero. Gonzalo Hidalgo Bayal (Tusquets). Lo empecé en primavera y lo tuve que dejar para leer uno en inglés (tarea de clase, The talented Mr. Ripley, de Patricia Highsmith). Lo acabé en verano. Es una muy buena novela (el de Hidalgo Bayal) que agradará a los amantes de la lengua castellana, puesto que está llena de juegos del lenguaje y está muy bien escrita. Enlazo aquí la página oficial.

La muerte de Iván Ilich. Lev Tolstoi (Alianza Editorial). Novela corta, ácido retrato de la hipocresía de la sociedad rusa de finales del siglo XIX. Con la maestría que le caracteriza, Tolstoi relata la rápida enfermedad y agonía del juez Ilich (al parecer, un personaje real), quien sólo encuentra alrededor indiferencia, vanidad y egoísmo, actitudes a las que él no había sido ajeno antes de caer enfermo. Describe también una burocracia y corrupción que recuerda a la que vivimos hoy en día en España. Página oficial (incluye la siguiente obra).

Hadyi Murad. Lev Tolstoi (Alianza Editorial). Otra gran novela del escritor ruso, basada en hechos reales, en la que cuenta las peripecias del general checheno Hadyi Murad en la guerra contra los rusos en 1852 (aunque la obra la escribió Tolstoi al final de su vida y se publicó después de su muerte). Con ella se entiende el odio que se profesan rusos y chechenos, que pervive más de 150 años después.

Viaje con Clara por Alemania. Fernando Aramburu (Tusquets). La última novela de quien ya escribí aquí que es uno de mis autores contemporáneos favoritos. He disfrutado con el humor de Aramburu, aunque es un poco repetitivo porque sus casi 500 páginas son el relato de la relación entre el autor y su esposa. Página oficial.

Los imperfeccionistas. Tom Rachman (Ediciones Plata). Me lo dejó un amigo porque trataba del mundo del periodismo. Es una novela muy amena sobre los empleados de un periódico en inglés que se edita en Roma, con diferentes capítulos dedicados cada uno a la vida y trabajo de un personaje intercalados con la historia del periódico. Se nota que lo ha escrito un periodista (es la primera novela de Rachman, nacido en Londres y criado en Canadá) porque refleja fielmente las rutinas y las miserias de esta profesión. Página oficial.

Ahora estoy con La ciudad sentida, de Manuel Longares (Alfaguara), que no está mal, pero supongo que disfrutaría mucho más si conociera mejor esa ciudad sentida por el autor, que no es otra que Madrid.

lunes, 15 de marzo de 2010

La patria de Fernando Aramburu (y la mía)

"Hace tiempo que me tomé la libertad de abolir las fronteras nacionales entre seres humanos. Esas fronteras persisten, pero fuera de mí. Carezco de aptitudes para exaltarme cuando llega a mis oídos el 'chunda chunda' de los himnos, con todo eso de la sangre, la unidad y la victoria. No acostumbro a besar suelos y antes que una bandera prefiero enarbolar las fotos de los amigos. Siento, eso sí, un apego sereno, una identificación agradecida, y a ratos nostálgica, por las formas culturales en que me crié..." (Fernando Aramburu, hace dos domingos, en el suplemento Babelia de El País).

He leído todos los libros y cuentos de Fernando Aramburu desde que lo descubrí en la deliciosa y muy recomendable obra Los ojos vacíos, su segunda novela, que me señaló en El Cultural mi crítico de cabecera, Ricardo Senabre. No sé si tendrá algo que ver mi deleite con las obras de Aramburu con el hecho de que su pensamiento político, crítico y descreído, en las pocas ocasiones en las que le he visto pronunciarse, coincida bastante con el mío. Por ejemplo, la declaración de arriba al ser preguntado sobre su patria (es donostiarra y ha vivido en Alemania la mitad de su vida). Sólo añadir que si la patria del pirata de Espronceda era el mar, la mía es la tierra firme.
Aramburu acaba de publicar Viaje con Clara por Alemania (Tusquets), que pienso leer en cuanto me acabe El espíritu áspero, de Gonzalo Hidalgo Bayal (también en Tusquets, juro que no tengo nada con ellos), con el que estoy disfrutando mucho, gracias, de nuevo, al consejo de Senabre.

jueves, 11 de diciembre de 2008

El 'Kamasutra' gratis 'on line' en mi blog

Desde hace algunos días he incluido al final de este blog una librería de libros digitales donde puedes bajarte gratis o a muy bajo precio libros para leer en el ordenador o en tu e-book o incluso pedir que te lo impriman y te lo envíen a casa. El catálogo es bastante amplio y he puesto como ganchos varios títulos, entre ellos Crimen y Castigo (cuesta 3 euros), uno de mis libros favoritos que voy a volver a releer un día de éstos, y el Kamasutra, ese manual que nunca te atreviste a comprar después de hojearlo furtivamente en la librería. Aquí te lo puedes bajar y además es gratis. También he puesto obras muy conocidas de Machado, Kafka y Zola y algunos ensayos, como El Príncipe, de Maquiavelo, aunque iré cambiando los títulos.

Nota: este post es un experimento para comprobar cómo el hecho de poner Kamasutra en un titular atrae más visitas. Puedes comprobar su efectividad en la lista de entradas más leídas, a la derecha.

miércoles, 5 de noviembre de 2008

La novela de Irving Wallace sobre un presidente negro ya no es ciencia ficción

El escritor estadounidense Irving Wallace publicó en 1964 una novela titulada El hombre, donde el presidente del Senado se veía obligado a asumir la presidencia de los Estados Unidos al fallecer quienes le precedían en el cargo. El nuevo presidente era negro y el libro, que es de los que enganchan, trata de las zancadillas que tiene que superar. Fue calificada de novela de ciencia ficción*, lógicamente. Irving Wallace, nacido en Chicago, murió en 1990 sin probablemente imaginar que 18 años después un negro residente en Chicago y senador por Illinois convertiría su best seller en simple ficción.

*"La ciencia ficción es un género de narraciones imaginarias que no pueden darse en el mundo que conocemos, debido a una transformación del escenario narrativo, basado en una alteración de coordenadas científicas, espaciales, temporales, sociales o descriptivas, pero de tal modo que lo relatado es aceptable como especulación racional". Eduardo Gallego y Guillem Sánchez, ¿Qué es la ciencia-ficción?

viernes, 31 de octubre de 2008

La Reina es de derechas, lógicamente

La Casa del Rey emitió ayer un comunicado sobre el libro de Pilar Urbano La Reina muy de cerca, donde doña Sofía se pronuncia sobre el aborto y los matrimonios gays, entre otros asuntos polémicos. El comunicado dice así (las negritas son mías):

"Doña Pilar Urbano, autora del libro La Reina muy de cerca, tras mantener una conversación privada con Su Majestad la Reina, pone en boca de Su Majestad unas supuestas afirmaciones que hoy reproducen algunos medios de comunicación. Supuestas afirmaciones que, en todo caso, se han hecho en un ámbito privado, y que no corresponden con exactitud a las opiniones vertidas por Su Majestad la reina, como oportunamente se le ha hecho saber a la autora.

Tal y como se reproducen no reflejan la profunda actitud de respeto de Su Majestad la Reina hacia todas las personas, su cercanía hacia quienes sufren, son perseguidos o discriminados. Tal y como se reproducen, tampoco reflejan la impecable trayectoria de absoluto respeto y neutralidad mantenida -como es público y notorio- por Su Majestad la Reina frente a los asuntos objeto de polémica en la vida pública española e internacional y, en particular, frente a aquellos ámbitos objeto de decisiones adoptadas por los representantes de la soberanía nacional o por cualquiera de los otros poderes del Estado.

En todo caso, Su Majestad la Reina lamenta profundamente que la inexactitud de las declaraciones que se le atribuyen hayan producido malestar o disgusto en personas o instituciones, a las que siempre ha profesado y profesa un profundo respeto".


El libro fue autorizado y revisado por la Casa Real, lo que desmonta la estrategia de echar la culpa a la periodista y escritora, por otra parte muy habitual en España incluso cuando se trata de declaraciones grabadas. Habrá que llevarse la grabadora para hablar con la Familia Real.

Resulta grotesco lo del "ámbito privado" de las declaraciones, cuando doña Sofía las realiza para un libro cuyo contenido iba a revisar antes de su publicación. Alguna cabeza me da a mí que va a rodar en la Zarzuela.

Y por último, las opiniones de la Reina reflejan su ideología conservadora. Hemos confirmado gracias a Pilar Urbano que doña Sofía es de derechas. ¿Alguien esperaba lo contrario? Enhorabuena Pilar, estamos contigo.